Blogia

MUCHO DADÁ

Poema múltiple

Vaya desastre.
Había escrito un poema que me había quedado muy guapo pero se ve que el uso de estupefacientes y el teclado no pegan, he escrito todas las palabras que tenía en mi cabeza sin nigún orden!!
Veamos si entre todos podemos recuperarlo intentando que tenga el sentido que tenía o dándole nuevos sentidos.

Seguro que podemos

Salud!!!
------------------------------------------
"Topónimo"

mi los presagios
SOPLIDO
caminan de
y el pone de
monotonía
todas En. en

BOFETADA
mientras las me tarde tranquilos
cayendo de
color
por la van pueblo del,
calles y negro
no
la me pregunta la trozos si blanco
si Y corazón ayuntamiento gente en. sueño
domingo sueño en
volver a estatuas NUNCA hablar
pernera
PEZÓN.
pantalón

Para Ella-pechos de cebolla de mi carcel-

Hoy me he levantado a las 6 de la madrugada. Creo que desde que era pequeño- de la mano de mi madre nos cruzamos con amables fantasmas, las farolas se multiplican en los charcos, llevo katiuskas de plastidecor y mondas de mandarina en los bolsillos- nunca me había vuelto a levantar a esa hora -llevo un vida muy sosegada, cierto-.
Ayer por la noche me dormí asombrosamente pronto, a eso de la 1:30 me desmayé literalmente, ni siquiera leí en la cama que es mi sitio preferido para esta actividad - bueno, en realidad me gustaría tener un sillón de cuero rojo con orejeras al que llamar mi sillón de lectura-.
Soñé que hacía el amor con todas las mujeres que podían haber sido mías y no lo fueron por una u otra razón. Soñé que me tiraba a la pelirroja de embrujadas, Soñé que clonaban a Jesucristo sacando una muestra de su sangre de la Sábana Santa. Soñé que el criado montenegrino que no tengo se comía mi última novela. Soñé con un golpe de estado, que estallaba otra Guerra Civil -no sentía miedo y me lanzaba a las barricadas con furia guerrera y sobrado heroísmo, lleno de esperanzas, con sed de sangre y tormentas de acero-. Soñé con la Atlántida, de la cual vengo-tengo agua en vez de sangre-, con que iba desnudo al colegio, con que me cortaban los dedos- pobre guitarra, infiel teclado-.
Me despertó un grito:
primero pensé en una mujer dando a luz, después en un niño llorando, en un gato muerto, por último pensé en ti, amor mío y ya no pude dormir más.

Vuelve pronto

Torero, torero

-No tomo cocaína, que sino mañana tendré un boquete en la cabeza-dijo él para sorpresa de Todo el Mundo allí congregado.
El auditorio estalló en una gran ovación, se puso en pie entre vítores y saludó.
Tres orejas cortó esa tarde, y porque salí corriendo que ya quería cortarme el rabo.

Mea culpa, divino es el fruto de tu vientre

Mea culpa, divino es el fruto de tu vientre

Ayer por la noche bebimos mucho, y muy mezclado, de un modo desesperado, como si al llegar el sol se fuera a acabar el mundo. Entre pacharán y pacharán discutimos sobre Jesucristo y tratamos temas de índole metafísica, incluso alguien dijo la tontería esa de que Jesús era negro. Comimos y bebimos todos de él y dieron por supuesto, en acuerdo tácito, que yo tenía que ser el traidor, pues siempre suelo llevar la contraria.
R se proclamó santo y todos sus profetas lo seguimos en borracha procesión, él tenía la cocaína, incluso alguno se flageló a cambio de una migaja
Más tarde y tras demostrar este su poder divino, y realizar diversos milagros, vomité a escondidas de los demás toda mi pésima literatura en los baños, empezando así, sin quererlo, una sucesión de traiciones.
A eso de las ocho el grupo, por fin, se separó. Cada cual salio corriendo rumbo a sus celdas de castigo pues se presentía ya en las grandes cristaleras y en el cielo que el Sol no nos perdonaría ni uno de nuestros actos paganos.
Quedamos R y yo, dando tumbos en la parada del autobús. Una vez en este no dejamos de reírnos ni un momento. Entraron dos pollitas y, pese a estar vació el autobús, nos sonrieron y se sentaron justo enfrente de nosotros. Habíamos ligado, “estáis de suerte” nos dijeron con los ojos.
R me miró y esperó a que yo, el más pecador de todos, el gracioso y locuaz, diera el primer paso, pues a él , tan astral y desconectado, se le daba fatal entablar las conversaciones tan necesarias en estos casos. Pero no hice ademán ni di muestras del menor interés por las dos jacas. R estaba desesperado por llevarse a alguna a la cama para disfrutar el divino fruto de su vientre y cuanto más cerca estábamos de nuestra parada más nervioso se ponía, así que haciendo alarde de fuerza entabló él mismo conversación.
-La siguiente es nuestra parada criaturas, si queréis venir a nuestra casa podemos hacer una fiesta, tenemos Kas naranja y Kas limón, leche normal y desnatada... y cereales marca Día.
No contestaron, no se rieron, tan sorprendidas estaban de la torpeza de ese gañan para ligar. Yo, por mi parte, podría haber salvado la situación sin mucha dificultad, pero no lo hice, ni siquiera moví una ceja, nada, nada, ni mu. Dejé que lo crucificaran.

Y se acabó

Y se acabó

Llevo unos días pensando acerca de la “Realidad” y la “Sinceridad”.Pero he descubierto que no soy el único. Me llama mucho la atención que en otros blogs se trate también este tema, parece que se esté manifestando el inconsciente colectivo de Jung o algo así, quizás sean las fechas, el verano, las vacaciones que nos obligan a estar solos con nosotros mismos y a darnos cuenta que estamos menos llenos de lo que creíamos, que no tenemos casi nada que decirnos, el calor, el terrible calor que nos hace sentirnos un poco menos vivos, en un estado embrionario, flotando en placenta.
El caso es que en vez de volver sobre lo mismo he pensado que es mejor que recopile mis comentarios en otros blogs, los cuales creo, con sus más y sus menos y sus contradicciones (tampoco es un tema que me quite el sueño) son un reflejo de mi posicionamiento ante la vida y la literatura, o la meta-vida que vivo.
------------------------------------------------------------------------------------------------
"Les diría tres cosas a todos esos escritores que se limitan a repetir una y otra vez lo que ellos consideran la realidad, a los sinceros, que mediante la imitación solo consiguen empobrecer una realidad ya de por si demasiado pobre, pero no se merecen mi atención"
Enrique Vila-Matas

La realidad da asco, y sobre todo la vulgar intimidad de las personas. Hay que soñar lo que no somos, no contar nuestra mierda, no hacer un monumento con nuestros desechos.
Se suele confundir inteligencia con relativismo, con desasosiego y mala hostia, con la capacidad de soltar mierda, pero, desde luego, no lo es.

Salud

---------------------------------------------------------------
Yo recuerdo la una noche en el Cabaret Voltaire en la que Tristán Tzara y yo decidimos salir de "expedición", en busca de coca, porque ninguno de aquellos intelectuales sabía pasarlo bien. Lo recuerdo nítidamente y nadie me dirá que es imposible.
También recuerdo un tablón de anuncios en una isla de las Azores, pero eso ya es otra historia...:)

--------------------------------------------------------------------
...únicamente digo que hay modos y modos y que no creo que nadie sea un monstruo o una bella, todos tenemos las dos cosas. Quien se define claramente de un modo u otro no hace más que ponerse una máscara más grande que la de los demás para que su ego sea como una fortaleza inexpugnable. El único modo de descubrirse a uno mismo es poniéndose en el lugar de terceros. Todos llevamos el horror y la belleza dentro y decantarse por uno u otro lado no deja de ser un terrible error. Únicamente me interesan los escritores que pueden ser monstruosos cuando quieren y angelicales cuando lo desean, dependiendo de lo que quieran transmitir. El resto es acomodarse en un papel, a una pose, hasta los monstruos tiene su lado hermoso.
-------------------------------------------------------------------------------
Siga usted comiendo naranjas y follándose a camareras mexicanas, Bandini. Siga siendo un auténtico letra herida, creo que merece la pena.
De jóvenes todo queremos ser Rimbaud, el problema surge cuando, más mayores, tomamos como modelo a Flaubert, es el fin de nuestra carrera como talentos.

Por seguir citando:
"Franny: No son poetas. Todo lo que hacen, tal vez, los que son un poco mejores, es meterse en tu cabeza y dejar algo en ella, pero sólo el que lo hagan, sólo el que sepan cómo dejar algo, no es razón para que sea un poema, ¡no, por Dios! Puede que solamente sea una especie de "excremento sintáctico" terriblemente fascinante".
Salinger(of course)
------------------------------------------------------------------------------------

Yo no me atrevo a marcar caminos a nadie, solo a soñarlos. No escribo libros de auto-ayuda. Hago lo que en mi modesta opinión es "literatura", la pobrecita literatura; me limito a soñar.
Salud
---------------------------------------------------------
NI FRIO NI CALOR, 0 GRADOS. Y SE ACABÓ

A la Mierda

A veces me dan gans de gritar como ese insigne personaje sacado del siglo pasado " ¡¡¡A la mierda!!!!!!!!". Sobre todo cuando la gente me pide sinceridad en este blog, cosas personales y demás mierdas por el estilo. Pues bien, a esa gente le digo que si lo que quiere es "morbo" se pongan la puta tv, que de eso está lleno y que dejen de tocar los cojones, que yo practico otra clase de "sinceridad",la más dificil.
Hablo de literatura porque es lo único que nunca me decepciona, hago literatura, y me intento ganar la vida con ella, porque es lo único que se hacer.
Estoy muy lejos de ser un rancio intelectual y creo que soy de los pocos que creen que la literatura es un modo de vida, el mejor modo de vida, que hay que vivirla tanto en los libros como en la vida, día a día, como se hacía an tiempos mejores en los que ser escritor era una profesión apasionante, mejor que ser estrella de rock, en los que las letras podían significar guerras o cambiar algo.

A quien no le guste lo que aquí lee no tiene más que irse, yo se lo agradeceré. Esto no es una competición de intelectos, ni un "talk Show", ni una jodida guerra de audiencias, esto es lo que yo hago y rogaría a los que me mandan e-mails esperando otra cosa que "mi literatura" se vayan a la mierda.

Al resto, como siempre, muchos besos, y perdonar por este enfado que nada tiene que ver con vosotros.

Tristán Fagot

Duda al cuadrado de un idiota

Duda al cuadrado de un idiota

Hoy me despertado con una duda en la cabeza. El problema es que se que tengo una duda pero no se cuál es. Me pasa muchas veces y, la mayoría de las veces, me paso el día buscándola infructuosamente. Es como cuando tenemos “en la punta de la lengua” tal o cual nombre, solo que en mi caso con una duda.
Ciertamente, aunque la encuentre, cosa que pasa pocas veces, no se va despejar mi duda, pues luego tendré que responder a esa duda. No se, el caso es que es una locura, con responder a una duda me conformaría, pero es que, para joder más, mi mente caprichosa la eleva al cuadrado y me hace dudar sobre cual es la duda.
Pero podría ser peor. Siempre me levanto con algo en la cabeza. Por ejemplo, ayer mismo me desperté estúpido, bueno, tampoco es eso, sino con ganas de hacer una estupidez sublime, la estupidez perfecta y redonda, toda una obra de arte de la sinrazón. Así que me puse manos a la obra. Tuve muchas tentativas infructuosas; pedí en la panadería el ticket del metro, nada, muy vulgar; entré en el museo Reina Sofía con una venda en los ojos y me recorrí todas las salas dando gritos de éxtasis ante tamañas obras de arte que no podía ver; escribí un libro de poesía dedicado a “la pandereta”, del cual destacaría un poema:

¡¡¡Pandereta!!!
¡Lorca no supo cantarte!
¡Plato de cuero para morirse de hambre!
¡Circo de Pulgas!
¡Eres una puta mierda!

Pero fue imposible, cuando ya creía haber llegado a la suma estupidez, puse la tv y me convencí de que jamás llegaría al grado de genialidad de los guionistas televisivos.

Mañana creo que me despertaré convertido en un auténtico “¿Y si...?. Alguna que otra vez me ha pasado y es terrible. En cuanto pongo un pie en el suelo y me dispongo a calzarme las zapatillas me quedo petrificado y encerrado en un poderoso”¿Y si...?”, trato de vestirme y es imposible, en seguida me surge el terrible “Pero...¿Y si..?” y no salgo en todo el día de la habitación, atrapado en un brutal relativismo, en un universo de probabilidades.

Mi jefe está ya pensando en despedirme y mi familia dice que soy un haragán, un inútil. Lo que no saben los muy energúmenos es que tengo una riquísima vida interior a la que me debo, que con cada insulto me halagan, que cultivo en mi jardincito particular las flores más raras del universo, que soy un ser patético, un lerdo, un genuino idiota y me siento orgulloso de serlo.

Sin duda soy gay

Un amigo mío productor había traido a Bowie a España. En cuanto me enteré le exigí que me lo presentera.Él se rio y me dijo que no me preocupara, que me lo presentaría en los camerinos y que después iriamos todos a cenar con él, que por lo visto era un tipo muy majo.
Yo vi todo el concierto desde el escenario.Grande, grande, grande, grande, había marcado mi infancia y mi vida-mi hermana mayor, fanática, con la que compartía habitación, se encargó de ello-e incluso llegué, con 11 años, a pensar que era gay y que estaba enamorado de él. Luego pasaron los años y mi pasión se aminoró.Hasta este día.Tendriais que haber visto a todo el equipo mirando como todo un profesioanl como yo gritaba detrás del escenario como una adolescente loca.
En fin, al acabar el concierto Bowie se encerró en su camerino. Mi amigo me miró, me sonrió, me coguió del hombro y me arrastró hacía la puerta. Picó educadamente,entramos, me presentó y ¡se fue dejandome solo!.
Me dejo solo con un Bowie sonriente que estaba sentado en un gran butacón descansando y fumando(Dios, como fuma, qué estilo). Suelo ser terriblemente charlatán y retórico, todo un WIlde, pero creo que estube tres años sin decir nada,no podía, siendo analizado por esos ojos extraños y seductores.
-¿Puedes pasarme una lata de Zumo?-dijo Bowie mirando a la mesa del catering, como si nada
-Claro, señor, de qué clase-rojo, rojo, rojo, rojo de verguneza, rojo como un...
-De tomate-Rio y se acomodó más en el butacón
Le pasé su zumo de tomate, que se bebió de un trago sin quitarme el ojo de encima. No dije nada más en toda la noche, aun permanecí a su lado en el camerino 10 minutos, ni se molestó lo más minimo por mi presencia; se limitó a sonreirme.
Luego durante la cena no abrí la boca, casi ni para comer, solo lo miraba callado y él, de vez en cuando, me sonreía. Nos despedimos todos en la recepción de el hotel. Me dio la mano y dijo que esperaba volver a verme algún día, que le había encantado charlar conmigo.
"Sin duda soy gay" le dije luego a mi amigo mientras tomábamos un cerveza en una cafetería.

Poemas de Dandy Resacoso, todo un Shandy

Dedicado al Sr.S

GENESIS

El cenicero lleno de colillas se asemeja a una fosa común donde yacen retorcidos, amontonados, todos los ángeles con los que estuve ayer.
Ángeles que me hablaron de librerías infinitas con las estanterías llenas de soledades, de sarcófagos de papel y cartón, como el de un niño del tercer mundo muerto de sida.
Ángeles adorables que hoy vuelven a ser mortales, que entre risas me contaron sin darle ninguna importancia los mejores poemas de la historia y que ahora hemos todos olvidado.
Ángeles que empezaron, como todos los fines de semana, una revolución sangrienta y acabaron follando con mujeres-guillotina.
Ángeles vengadores con ganas de matar a Dario y a Neruda.
Ángeles amontonados contra la barra y a los que el párroco que oficiaba, en un alarde divino de generosidad, les dio más sangre de la que Cristo tiene.
Corderos del Buen Pastor que se sienten como Dios.
y que hoy intentan salir de Babel en ruinas. Estatuas de Sal todos, de la sal con la que se riega el tequila

Estoy sangrando por la nariz como hace años que no hacía. Se ve que el curtidor de cuero que cojea al amanecer por todas las calles del mundo me ha curtido el alma de dentro a fuera. Y por eso tengo los dedos fríos. Porque amo, mentira, demasiado a la humanidad como para consentir ese abuso de autoridad que la naturaleza demostró hoy por la mañana y me tuve que pelear con el sol violento

Tienes que empezar a pagar por tus pecados

Hola Tristán.
¿Recuerdas aquella vez que fuiste en Madrid a la presentación de aquella película tan mala?
Yo si. Había mucha gente guapa, bien vestida, maquillada, como en un entierro, pero sonrientes, en el entierro de Hitler. Todo el mundo se conocía y tu solo conocías al amigo que te había invitado a asistir. Te presentaron a muchas personas y con todos fuiste encantador. Bueno, era normal ser encantador; en aquella época querías ser guionista de cine.
Antes de la proyección hubo unos pinchos, muy pequeños, servidos por camareros muy pequeños, al gusto de egos tan grandes, y tú casi no comiste, aunque llevabas casi sin comer nada desde el día anterior (esa vida bohemia que llevabas...). De hecho seguramente sobró mucha comida ya que todo el mundo comía tan poco como tú. Había que ser correcto y mientras una señora de abrigo de visón te hablaba de gilipolleces que no te interesaban lo más mínimo, y tú asentías, como un muñeco de esos de coche que mueven la cabeza con cada frenazo, sonriente, solo pensabas en comida, en esas bandejas, en cuántos pinchos llevabas comidos, y por el rabillo del ojo vigilabas al camarero.
Luego vino la película, el cine estaba abarrotado, habría unos 1000 invitados, y los primeros planos, que ya presagiaban que sería mala y pretenciosa.
Apareció en pantalla el actor protagonista, impecable, elegante, primerísimo primer plano, y todo el mundo aplaudió fervorosamente.
Luego la actriz protagonista, una tía guapa, interesante, marcando pezón, como quien no quiere la cosa y nuevamente hubo un estruendo de aplausos.
Estaban en una cafetería hablando, como preocupados. La camarera se acercó a los dos y dijo “¿queréis algo de desayunar?”, y ellos sin mirarla pidieron dos cafés. De pronto del fondo de la sala llegaron unos aplausos y unos vítores solitarios, ”¡guapa!”, gritó una voz de señora.
Alguien, espero por dios que no fuera el director, gritó “¡Un respeto señora¡”
La señora contestó contenta “¡Es que es mi niña!”
Y la voz dijo, más alto aún, como para hacer más daño “¡Pues apláudala en casa mientras le sirve un café y no nos de el coñazo!”
Y todo el mundo, los 1000 putos invitados, rieron la cruel graciosaza, y tú entre ellos, y la señora ya no contestó más.
¡Maldito hijo de puta!¡Un puto respeto a la señora!¡cretino de mierda!, podías haber gritado al gilipollas graciosillo. Podías haberte levantado e irte ofendido, podías haber aplaudido a la camarera, podías haber hecho muchas cosas y no las hiciste, ni tú ni nadie.
La mierda de película continuo, pero tu ya no la veías. Te imaginabas a la pobre señora avergonzada, junto a su estúpido marido, que seguramente la miraría con mirada recriminatoria y le clavaría satisfecho ese “no se te puede sacar de casa”. Te la imaginabas vestida con sus mejores prendas, las de la boda de su sobrino, poniéndoselas, contenta, resplandeciente, por la tarde, antes de la proyección, encantada de ser la madre de una actriz, sintiendo que esta partida se la había ganado a su bestial marido que tanto se había disgustado cuando su tesoro dijo que no quería estudiar peluquería sino arte dramático, siendo, por una vez en su vida, la vencedora indiscutible.
Y todo para que un maldito hijo de puta al que le deseo al muerte y 1000 hijos de puta más, tu el más hijo de puta, cobarde, se rieran a costa de ella, de sus sueños, de sus ilusiones, como diciéndole que ese no era sitio para una maruja, por ser la más sincera en su admiración de todos los que allí había.
Y la película acabó, y mientras todo el mundo salía del cine tú buscabas a la pobre señora para pedirle perdón, para abrazarla y decirle con lágrimas en los ojos “perdóname mamá”.
Pero no la encontraste.

Tienes que empezar a pagar tus pecados, pequeño Tristán, uno a uno, hasta que desaparezcas de la faz de la tierra.

Una temporada en la mente de Rimbaud

Una temporada en la mente de Rimbaud

Elijo como vacaciones una temporada en la mente de Rimbaud. Al menos eso, creo, quiere mi espíritu, pues no leo otra cosa últimamente. Mientras todas las hormiguitas huyen hacia el Mediterráneo por mucho que brille el sol no me alcanza y, en mi caverna, sigo retozando en mi infierno particular.
Hace unos días un amigo mío me preguntó que si aceptaría pasar una temporada en la mente de Rimbaud, sentir lo que él sintió, comprender las cosas como él las comprendió, revolucionar la poesía mundial, ser una bomba atómica para la literatura, tocar el más alto de los cielos.
Le contesté que ya había estado hacía mucho tiempo. Él se rió creyendo se trataba de una de mis prepotentes gracias. Pero no lo era
Con 16 años, quise ser Rimbaud y como mi mente no daba para mucho y mis lecturas habían sido muy escasas lo suplía fumando porros sin parar y escribiendo de subidón poemas malditos que al día siguiente, sobrio, me parecían malditamente malos y rompía mientras encendía otro porro.
Viendo que los porros no acrecentaban mi talento me decidí por comprar una botella de absenta. Pero de mi alma no salió nada y de mi estomago, sin embargo, salió de todo (coma etílico dijeron los médicos).
Finalmente probé suerte con el L.S.D. y me dediqué durante casi medio año a faltar a clase y a ponerme ciego de tripis. Y parecía que funcionaban. Mi mente se hallaba en un constante estado de excitación y leía frenéticamente, comprendiendo por primera vez, libros y libros de poesía. Me pasé muchas noches escuchando música y leyendo a Blake, Baudeleare y, como no, a mi amigo Rimbaud. Una noche en especial sentí estar cerca de la revelación, lágrimas brotaban de mis ojos con cada verso, nada se me escapaba y sentía cada palabra como si la hubiera escrito yo. Podríamos decir que mi colocón era de los que hacen historia. Ahí me teníais a mi, tirado en el sofá, con los Doors puestos ( para dar un ambiente propiciamente maldito), llorando con mi libro Ribaud entre las manos, una edición bilingüe de Circulo de Lectores, totalmente exaltado. El único problema fue que cuando ya llevaba casi cinco poemas leídos me di cuenta de que los había leído en la versión original, y me asusté especialmente pues no tenía ni puta idea de francés. Algo iba mal, algo estaba fallando, me había inventado los poemas en mi mente, creía haber comprendido algo que estaba muy lejos de comprender. Me levanté e hice el experimento definitivo.
Cogí la Illiada en griego de mi padre y leí batallas nuca escritas por Homero. Disfruté con el Corán, escrito en árabe, y me inventé mi propia religión, a mi medida personal. Lloré con las viñetas de Mafalda. Empecé el Quijote desde atrás, leyendo las palabras en orden inverso, y encontré a Dulcinea, escondida, entre dos bellos y frondosos adjetivos. Y, finalmente, lloré de desesperación, grité hasta quedar afónico, cuando el prospecto de las aspirinas me pareció el más bello poema jamás escrito por el hombre.
Ya era todo un Rimbaud de andar por casa. Sin embargo cuando me encontraron mis padres, a la mañana siguiente, acurrucado en una esquina del salón, les perecí un chico con muchos problemas mentales y les supliqué que sacarán al puto poeta muerto de mi cabeza.
Como supondréis no he vuelto a leer a Rimbaud hasta el día de hoy. Quizás ya tenga menos miedo a ser un Ícaro más y que se me quemen las alas, un Prometeo moderno al que castiguen los dioses por su osadía, por querer asemejarse a ellos. No se, quizás esté pasando una segunda adolescencia. Puede que esté cansado de ser la pulga que soy, con mis escasos momentos de lucidez, sacando poco a poco las letras que llevo dentro, como quistes, tumores, pequeños anzuelos que se me clavan cada vez que leo un libro y tardo mucho en poder sacar.
Quizás haya sido por la pregunta de mi amigo. Quizás haya sido por que ya estoy preparado para sentirlo sin que me posea.

La marca del A.D.N.

La marca del A.D.N.

Y van pasando las páginas del calendario, el muy idiota no cree en la eutanasia. Y me veo desde un ángulo absurdo que da mucha risa. Salen lentas las palabras, las grabo en mármol al escribirlas. La impresora del vecino esta de fiesta Rave, puesta de tinta hasta las cejas. Los pájaros marugean tranquilamente en la calle. Constato una vez más que me da miedo el cielo de Madrid, tan azul que ofende. Un azul insustancial que amenaza con desmoronarse sobre las tierras de Castilla, que también me dan miedo. Tierras de horizontes cortados con navaja que obligan a los recién nacidos a plantearse la existencia de Dios y a los ancianos a mirar resignados a otro lado. Las antenas de televisión intentan cazar a las golondrinas. Redes de arrastre que extendemos en el otro océano para pescar cualquier cosa que no nos importa. O quizás un ángel. En la terraza de debajo de mi casa los hombres rezan cervezas y patatas mirando a la Meca que hay en sus ombligos. Recuerdo acerca del te más caro del mundo; recogido por manos de adolescentes chinas virginales. Mi lista negra solía ser la guía telefónica, ahora tengo la agenda del móvil. Huele bien el tabaco de liar, a hoguera en un monte asturiano. Y me voy quedando. Y alguien me hecha en cara mis carencias cristianas, mi religión politeísta. Y me habla en el idioma de mis antepasados. Una jauría de fantasmas nihilistas.Sangre vieja, sangre vieja,son todos morcillas curadas.

Y me dice algo sobre un rey tuerto. No, no me duele hoy el ojo izquierdo.

El gato frustrado

El gato frustrado

Su gato es un gato dadaísta. Como buen dadaísta se come los libros con extremo placer, araña y muerde con rabia todos los cuadros, dibujos, esculturas o cualquier manifestación artística que encuentra a su paso. Incluso, alguna que otra vez, se carga objetos cotidianos temiendo que sean arte conceptual camuflado, y ante la pregunta de por qué lo hace únicamente contesta, con el rostro impasible y bizqueando, un lánguido y prepotente “Miaouuuuuuu”.
Su gato es un gato de tercera generación. Su abuelo nació cuando él tenía tres años y, generación tras generación, su descendencia lo ha acompañado allá donde fuera, destrozando toda manifestación artística que encontraran a su paso. Siempre el mismo proceso: en cuanto el gato está cerca de la vejez se le da la alegría de ofrecerle una bella y jovencita gata en celo. Una vez está gatita queda embarazada el progenitor puede morir en paz. Lo malo es que de cada camada se escoge uno, con lo cual suelen quedar varios gatos dadaístas que se reparten por diversos hogares. Y así generación tras generación. Dentro de unos cuantos años, calcula, habrá casi mil descendientes dadaístas del dadaísta original y teme que se conviertan en plaga, que tomen el control y acaben con el arte.
En el fondo su gato no es un gato, es un artista frustrado. Alguna que otra vez, al volver del baño o de la cocina, lo ha encontrado frente al ordenador intentando escribir algo, rabioso por no poder usar el teclado. La última vez llegó a escribir “ollñkdsam jlkwelkwef fwelkjwef” y lleva tiempo intentando descifrar este críptico y frustrado mensaje animal. También lo tiene visto moldeando la caca de su cagadero con pasión, empecinado en hacer una bella escultura. Pero no puede, pues su falta de dedos se lo impide, y se refugia en un cruel, salvaje y rabioso dadaísmo.

Buenas noticias, por una vez

Mi hermana ha tenido otro hijo, soy tio otra vez.
Me voy a Asturias cagando hostias. Adios Madrid, adios calor. Hola frescor de Asturias, hola playa,hola olas, hola sobrinito.
Martín, se va a llamar. Muy apropiado, un precioso martín pescador, al lado del rio, a la fresca sombra de los árboles.

Besos a todos!!!!!!!Y feliz año nuevo(más vale tarde que nunca)!!!

Diarios Encontrados

Diarios Encontrados

Extractos del diario que supuestamente nunca escribió Ramón Gómez de la Serna.

22 de Octubre de 1930

Me abandonan los objetos de vez en cuando, se retraen, se cansan de mí y, como una novia caprichosa, me dejan tirado en este almacén polvoriento que es hoy Madrid.

24 de Octubre de 1930

Siguen sin aparecer, están ausentes, no me hablan. Al levantarme por la mañana entro en el despacho de mi torreón y ya no escucho los aplausos que antes me dedicaban mis queridos objetos. La muñeca de cera ya no pone cara de querer darme un beso y no poder, pone cara de cera sin más. La lapida que un día compre en el rastro ya no contiene el niño que un día fui. Solo hay silencio para mí.

25 de Octubre de 1930

Hoy he creído vislumbrar alguna esperanza de reconciliación. Estaba en el Pombo tomándome una copa muda de ron negrita mudo con mi libro mudo y mi libreta, sin anotaciones en estos días, cuando he sentido que me observaban. Alcé la vista para ver si algún contertulio se había adelantado a la cita al igual que yo. Nada, en Madrid era la hora de la siesta, en el bar era la hora de la siesta, y solo había un camarero que echaba la siesta mientras fingía limpiar la barra. Seguí leyendo, oyendo, por culpa de ese libro sin lengua, ni gato que se la tragara, mi monótona voz nasal haciendo eco, sola, contra la paredes de la catedral barroca que es mi cabeza.
Pero no, no había duda, alguien me observaba. Por el rabillo de mi ojo pude ver que un pequeño espejito, que colgaba en la pared, me sonreía. Ya decidido, lo miré fijamente, y él sorprendido, asustado, apartó la vista. Vi como un espejo más grande a su lado, con marco rococó, que era su padre, lo reñía severamente.
En fin, algo es algo, y de camino a casa, después de la tertulia, cuando ya todas las palabras vertidas habían tornado a sus nidos de golondrina, hasta me pareció que un gato me dedicaba una canción triste que tocaba con una espina de pescado.

28 de Octubre de 1930

Los ojos me impiden, siempre lo han hecho, ser un buen poeta, escribir en verso.¡Hay demasiadas cosas!¡Es todo demasiado grande¡¡Sería como querer guardar todo el Rastro en un bonito armario de madera barnizada! Ni siquiera llevo mi nombre bordado en mi ropa interior.

4 de Noviembre de 1930

Parece ser que estaban de huelga. Picaros. El alma comunista que tienen todos los objetos les impide amar a su patrón, y aunque sea un patrón bueno y comprensible como yo hay que derrocarlo de vez en cuando.
Por lo visto la idea surgió de mi pipa, me lo contó el tabaco. “Hay que demostrar a este pequeño-burgués quien manda aquí” dijo solemne el caballero Pipa mientras se mesaba su largo mostacho. Tardaron en llegar a un acuerdo, por lo visto, a algunos les daba pena, como el espejito del Pombo, y creían que sería peor si me enfadara con ellos yo, que soy de los pocos humanos con los que se puede hablar. Pero al final, por miedo, tuvieron que ceder ya que la Pipa contaba con el apoyo del Martillo, la Escopeta de mi abuelo y las Tijeras.

10 de Noviembre de 1930

Hoy he convencido al dueño del Pombo para que me vendiera el espejito. Lo acabo de poner en mi pared. He regalado mi pipa a un amigo mío, muy político él. La culturacracia esta a salvo. La greguería sigue mandando. La belleza esta libre de cemento, he recogido unas cuantas hojas amarillas del suelo del parque y fingiendo ser un otoño furtivo las he tirado encima de estos papeles que ahora escribo.

Cosas serias 2

10:00 Levantarme, desayunar y ducharme
11:00 Reunión con M (hablar del contrato)
12:00 Llamar a U para lo del miércoles
13:00 Retocar presupuesto
14:00 Investigar sobre Samuel Ros
15:00 Comer con E
16:00 Conseguir reunión con R
17:00 Hacer plan de Marketing
18:00 Pedirle a T contactos
19:00 Mirar lo de Praga
20:00 Volver a casa (comprar pan si da tiempo)
21:00 Cenar
22:00 Escribir al menos 4 páginas de la novela
00:00 ReplantearmE mi vida
01:00 Decirle que aún la quiero

Cosas serias

Ayer, por la noche, viendo un documental sobre pájaros en la tele, tuve una intuición, un recuerdo.
El niño volvió a pensar en volar, volvió a sorprenderse.
Fueron unos segundos
Pero, enseguida, el adulto hizo zapping y puso cosas serias, cosas de muerte, cosas de pensar. Manda cojones

Encuentro con un ser humano

Él me miró de arriba abajo, haciendo un intento por ver en mi algo que le fuera familiar, pero desde luego no encontró nada.
Miró detenidamente mi sombrero de paja y mi bastón. No, no me reconocía.
-Creo que no te conozco, te estás equivocando
-¡¡Pero hombre!! ¡¡Qué mala memoria tienes!!
-Tengo muy buena memoria
-Hace muchos años que no nos vemos, pero fuimos muy amigos
-Lo dudo-dijo malhumorado, convencido de que le estaba tomando el pelo
-A ver... ¿no recuerdas las tardes que pasamos juntos comentando la novela que estabas escribiendo? Que, por cierto, no se si llegaste a acabar...
-No, nunca la acabé, el trabajó me quitó todo el tiempo, al fin y al cabo eran solo sueños-dijo mirándome de un modo extraño, con los ojos entrecerrados, haciendo un terrible esfuerzo por acodarse de mi
-Pues es una pena, porque era absolutamente genial, tenía mucho corazón
-Si, pero bueno...la vida es así
-¿Y poesía sigues escribiendo? Recuerdo un poema en especial que decía “en la quietud de la profunda noche me acuerdo de ti al mirar la luna...”. Ese era soberbio, una maravilla
-¡Cómo puede ser que no me acuerde de ti!¡Tu pareces conocerme muy bien!¡Mis poemas no se los he enseñado a muchas personas!
-¡Si ya te lo estoy diciendo! ¡Tienes muy mala memoria, hombre! ¡Pasamos muchas tardes tomando cervezas y hablando de literatura! Por cierto... ¿Qué fue de aquella chiquilla tan bonita con la que solías salir y la que le dedicabas tus poemas? Esta... ¿Cómo se llamaba?
-María. Se fue con otro que era menos poeta que yo y tenía más dinero-dijo, ya mirándome como si me conociera
-Qué lastima hombre, en fin supongo que habrás encontrado otra mejor...
-Si, me casé hace dos años
-Enhorabuena... ¿Y me dices que ya no escribes nada?
-No, ya no escribo, me parecía una perdida de tiempo, cosas de adolescentes
-¡Pero si eras buenísimo! ¡Una de las personas con más talento que conozco!
-Ya, pero...no-Sonrió, sintiéndose muy alagado y, por fin, reconociéndome del todo
-Pues nada, te tengo que dejar, a ver si te llamo un día de estos y quedamos
-Venga, a ver si es verdad, que siempre dices lo mismo y luego nada

Nos abrazamos fraternalmente, con golpecitos en la espalada y todo, y después nos fuimos cada uno por un lado. Vi que se iba sonriente, resplandeciente, convencido de conocerme...
Me sentí bien, buena persona, había hecho mi buena acción del día. Gracias a Dios no me había preguntado su nombre, aunque seguramente se llamaría Pepe o Jose o Manuel.

Diálogo perfecto

copiado del blog de Aaiunea

-Él tenía un ratón, un hamster.
-Sí, me acuerdo. Así como gris, ¿no?
-Ése.
-Vale.
-Bueno... ya sabes cómo era... un tío muy experimental. Le gustaba... bueno, no sé si le gustaba. Ocurría.
-¿Qué?
-Bueno... ¿sabes la leyenda urbana del hamster y la cavidad anal de algún famoso?
-¿Prácticas sexuales aberrantes?
-Uh... a él no le aberraban. Y sexo... tampoco puedo llamarlo. No mola nada.
-¿No mola nada?
-Me hacía ponerme a cuatro patas... Teníamos un tubo... como un vaso de tubo. De plástico. Una especie de trozo de tubería.
-Dios.
-Era... bueno, no era fácil. Había que prepararlo todo muy bien... ir muy poco a poco.
-No...
-Le limábamos las uñas al bicho. Tenía unas garras finas que se clavaban... se las limábamos, pero no servía de mucho. Una tarde...
-No tienes que...
-Una tarde me... bueno, miré hacia él y ponía una cara... esa cara que pone, todo le parece de coña. Pero algo había pasado, ¿no? Y yo le pregunté. A cuatro patas, mirando hacia atrás. Él... tenía los ojos fijos en mi puto culo. Empecé a gritarle. Y supe que el bicho se había cagado.
-Ag.
-Joder, se había cagado allí dentro. Me levanté... no me acuerdo del todo, me levanté y me quité el tubo, se lo tiré a la cabeza. Apreté... chillaba con una voz muy aguda... apreté hasta que crujió.
-...
-Odiaba aquel bicho.

Jonás Areces (mi desconocido abuelo)

Jonás Areces (mi desconocido abuelo)

Jonás Areces (1897-1926),poeta, humorista, escritor, pintor y dramaturgo español casi desconocido para la inmensa mayoria pero considerado una de las más influyentes mentes europeas del S.XX e introductor de las vanguardias en España.
Jonás nació en Sama de Grado (Asturias) el 31 de enero de 1897, hijo de un profesor de escuela y una ama de casa estudió filosofía en la Universidad de Oviedo. Estudios que abandonó en el último año a pesar de tener las mejores notas de su promoción pues consideraba que donde realmente se aprendía era” en los apuntes que da la vida; las lecciones que puedes aprender desde un balcón son las únicas aceptables”.
En 1915 abandona el hogar paterno para trasladarse a Praga y posteriormente a París donde entra en contacto con las nuevas corrientes intelectuales y forma una sociedad secreta que se hace llamar Y.Y.E ( yo, yo y él)que aboga por un arte portátil y realiza atentados contra bibliotecas, museos y toda institución “ que revista el arte y la literatura de un falso ambiente de grandilocuencia y misticismo”. Es en esta época donde tiene lugar su celebre pelea con Apollinaire mientras gritaba borracho “las vanguardias las creo yo cada vez que uso el retrete y me limpio el culo con el manifiesto dadaísta”. También en esta época empieza a dejarse largo un mechón de su cabello que seguirá sin cortar hasta el día de su muerte.
En 1922 se traslada a Madrid donde se convertirá en un miembro activo de las tertulias del “ Café de Pombo” y entablara singular amistad con Ramón Gómez de la Serna. Amistad que durará hasta el día de su muerte . Se cree que Ramón se inspiro en él para escribir su novela “ el incongruente” y años más tarde al ser preguntado sobre Jonás definirá a este como “esas pelusas que descubres muy de vez en cuando en tu ombligo y no sabes como se han formado. Jonás era la pelusa que distraía mi egocentrismo e impedía que me deleitara con mi ombligo”.
Su literatura es aún hoy en día muy minoritaria, en parte por su temprana muerte y sobre todo por que de su extensa producción conservamos hoy en día una mínima parte, pues él mismo quemó la mayoría de sus obras antes de morir.
Solo se conocen siete obras de Jonás: dos libros de poemas, “antología de cuatro poetas y un músico” y “no hay gaviotas en Centroeuropa”, un libro de ensayos, “El Mentiroso”, una novela corta, “rompiendo espejos”, un libro de chistes, “los cien mejores chistes sobre ingleses” y dos obras de teatro, “Jasón ya no me ama” y “Jonás no escribe poemas de amor”. En el momento de su muerte deja incompleta su “Enciclopedia Total del Mundo”. De su obra pictórica no se conserva nada pues realizaba sus obras en las paredes de la calle y si no se las regalaba al primer transeúnte que encontrara.
Jonás se quitó la vida el 20 de Febrero de 1926 ahorcándose con el mechón de pelo que se había dejado crecer desde su estancia en París 13 años antes. Es famosa y muy útil para comprender la filosofía de vida de Jonás la nota que dejo a sus pies:
Sr.Juez , me estoy quedando calvo
y no me gusta mi peinado,
me voy a la peluquería.
Vuelvo en cien años...