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MUCHO DADÁ

Juego de Logo

Has, sin duda, de dudar
pequeña ceniza en mi papel.

Has de inventar el microscopio definitivo
para no detenerse en la molécula monema,
el átomo fonema
y poder ver, de una vez por todas,
el espacio vacío entre palabras
entre letras, entre significados,
donde, poco a poco, vas depositando
tu ansiada ansia junto a las horas muertas
que malgastas expresando lo que no sientes
creyéndote el mejor actor de los títulos de crédito.

Has de arrancarte las uñas, una a una, lentamente,
quitarte la piel, sonriente,
como quien pela una mandarina
coger todos tus huesos, uno a uno, lentamente,
y pulirlos con cariño.
Con tu fémur haz una flauta
y regálasela al primer niño que te encuentres.
Con tu cúbito un arco de violín
y regálaselo al loco que camina, alegre, bajo tu ventana.
Con el resto haz una jaula de pájaros
y regálasela a esa que llamas tu amada, tu adorada.

Y podrás constatar que no eres nada
que tu alma, tus recuerdos, tus sueños,
son solo palabras
que lo que de ti, por último, quede
estúpido juego de logo, que no de lego,
podría ser devuelto a la tierra
usando como ataúd
un diccionario escolar sopena.

Bunker King

Bunker King

Me escondí debajo de mi cama
junto al monstruo de mi infancia
durante tres años y medio.

Me atrincheré, me hice fuerte
y a todos mis temores
les escupí en la cara con desprecio.

Robé provisiones de la despensa de mi madre
me armé hasta los dientes con la mejor literatura
y rechacé, uno a uno, todos mis granos adolescentes.

Durante este tiempo murió mi querido padre
y yo no pude velarlo
mi gato se comió a mi hamster
y yo me comí a mi gato.

Únicamente, de vez en cuando,
asomaba, tímidamente, la cabeza
pero en seguida me escondía
por miedo a un alud de libros no leídos.

Me olvidé de cómo se habla
de cómo se escribe
y mi leguaje se convirtió
en lenguaje de los muertos.

Me visitaron la Virgen y los arcángeles
para convencerme de lo estúpido de mi empeño
lo patético de mi sacrificio
para decirme lo malos que eran mis poemas y mis cuentos.

Ahora me ha caído el pelo
y tengo la cara sonrosada como un bebé
no hay almohada a la que no aburra
y veo grietas, desconchones, arreglos de cemento
en el cielo azul por la mañana.

Joan Fontcuberta

Joan Fontcuberta

Un comentario que hice en otro blog me lo ha recordado
Hablemos de Joan Fontcuberta, el grandísimo Joan Fontcuberta. Posiblemente el mayor artista vivo. Artista a un nivel hasta ahora solo alcanzado por Duchamp,solo que este último atacaba mediante su arte el propio arte, mientras que Fontcuberta con la excusa del ataque a la sociedad de información crea mundos imaginarios, verdaderas novelas, vidas paralelas, que una vez te lo has creido da pena saber que es mentira lo que te a contado.
La primera vez que supe de su obra fue mediante el engaño. En una revista ponían un reportaje hecho por él en el que mediante pruebas falsas nos convencía de que en FRancia habían salido a la luz los papeles y estudios de un cura aficionado a la antropología de principios de siglo que había descubierto fósiles en buen estado de "SIrénidos". Me lo papé todo y quedé maravillado por tamaño descubrimiento, ni lo dudé un segundo; estaba todo; el texto coherente, las fotos antiguas, las fotos de los fósiles, hasta las escamas de la cola se podían ver. AL final de la revista descubrían el engaño y hablaban de este grandísimo mentiroso.
SI no conoceis a Fontcuberta os dire algo que seguro que os hace interesaros : Los "Aerolitos" que hace unos años aterrorizaron España fueron una obra suya, de hecho en las fotos que plagaron la prensa nacional e internacional sale él mismo como presidente ¡de la sociedad de aerolitos de españa!¡incluso dio conferencias sobre el asunto!
La sensación de engaño pasa, el bochorno de haberte creido algo por el simple hecho de tener fotos, nombres raros, estar escrito en una revista, se transforma en una sonrisa cuando te percatas de que Fontcuberta, ese genio, ha hecho la mejor novela, la mejor literatura, nos ha hecho soñar a lo grande.Nos ha convertido en animales despiertos y desconfiados en busca, constante de la buena historia, de su rastro en la prensa y los medios, olisqueando la maravilla.

www.fontcuberta.com

St. James Park

St. James Park

Las tumbonas que hay a lo largo y ancho del parque no son gratis. Tumbonas de rayas blancas y amarillas, que tienen aspecto de ser terriblemente cómodas. Cada cierto tiempo pasa un hombre con una especie de parquímetro colgando del cuello y cobra por el tiempo que vayas a usarla. Eso Jonás ya lo sabe. Lo que no sabe, y se pregunta, es si cuando no pagas viene un hombre con un gancho y te lleva como los coches mal aparcados o te pegan una multa en la cara.
Así pues su descanso vale menos, son cansados de segunda categoría y la gente de las tumbonas los miran con desprecio, como a vulgares peatones del sueño. Están sentados en un banco, al lado del lago.
La noche cae lentamente y el sol, aunque no se ve, se adivina rojizo, intenso, en el horizonte. Las farolas empiezan, tímidamente, a encenderse y apagarse, como si estuvieran indecisas o se acabaran de levantar de la cama y se restregaran los ojos entre bostezos. Entre los árboles hace rato que la noche ha llagado y los pájaros se despiden unos de otros hasta mañana. La gente pasea despreocupada, en silencio, satisfecha, como si vinieran de la playa, como en un camping en la costa lleno de ingleses y alemanes. Los patos son manchas más oscuras y los cisnes brillan con toda la luz que le han robado al día como faros en el lago. Huele a césped recién cortado y a tierra fresca. Algunas risas revolotean por encima de las cabezas de nuestros amigos, alegres mariposas de felicidad, y Jonás las sigue en sus locas acrobacias con la mirada. Es un espectáculo sobrecogedor, todo encaja durante unos minutos, todo es perfecto, una celebración de la humanidad, de la naturaleza y Jonás, sintiendo una alegría que hacía tiempo no sentía, aplaude y vitorea sonriente todo lo que lo rodea. Y la gente ni siquiera se extraña, ni siquiera lo miran como a un loco peligroso o un excéntrico, de perfecto y natural que parece todo.
Hay unos instantes sublimes en los que todos, y todo, parecen callarse, como si contemplaran un cometa ardiente a punto de estrellarse contra la tierra. Unos instantes, apenas unos segundos en los que no “pasa un ángel” sino que pasan todos los ángeles, camino de vuelta a casa, al paraíso, tras un duro día de trabajo, satisfechos de sembrar belleza.
Y finalmente cae la noche. Estalla la noche. Y Jonás se siente repentinamente cansado, un cansancio satisfactorio, el cansancio de después de hacer el amor, el cansancio que viene tras un potente orgasmo. Y cae la noche en los ojos de Jonás y sueña con mariposas, con vaginas, con labios rojos e hinchados como fruta fresca, pechos excitados y jadeantes, murmullo de hojas arrastradas por el viento, con una mujer, que ama y de la que no se acuerda, ni puede ver la cara, haciéndole, lentamente, arriba y abajo, como las olas del mar contra un acantilado, una profunda y húmeda mamada.

Su ombligo es sorprendente

Su ombligo es sorprendente. Desde pequeño encuentra todos los días pelusillas de colores, grandes como planetas, que lo fascinan y distraen. Pelusillas que ha ido juntando pacientemente hasta conseguir un fabuloso relleno para su almohada. Ahora está esperando a tener bastantes como para poder fabricarse un maravilloso jersey multicolor.

Adora

Adora

Adora el orden en su escritorio. Todo tiene que estar perfectamente colocado; cada bolígrafo en su bote, cada papel escrito en su correspondiente lugar, dependiendo si es poesía, novela, ideas, etc, un simple clip suelto por la mesa se le antoja como una pulga que le pica su concentración impunemente. Se sabe maniático y le gusta saberse tal. Riñe a su novia por utilizar su escritorio y dejar una goma del pelo “tirada” encima, su novia lo riñe por haber tirado a la basura la goma del pelo que había “posado” momentáneamente en su escritorio.
Y en el fondo es un desastre incapaz de tener nada colocado en su sitio. Se le rebelan los objetos, anárquicos y caprichosos. Los lápices desfilan por sus cajones en perpetua manifestación por la libertad. Diminutos escuadrones de guerra lanzan sobre el enemigo mortíferas virutas de goma de borrar. Guerrillas organizadas se esconden en la selva de libros y atacan esporádicamente creando caos en el estudio, comandadas por una colilla de tabaco subversiva. Para colmo, últimamente están empezando a fabricar camisetas y posters con la cara del comandante colilla con la inscripción “prefiero morir descatalogado que vivir en orden alfabético o temático”.
Sabe que esta batalla la tiene perdida y ni siquiera puede ya mantener el orden en el manso pueblo de las letras. Se acercan tiempos de cambio.

La polla de Dadá!!!

La polla de Dadá!!!

¿Qué coño es el dadaismo?
Ya, ya se que me vais a decir que si un movimiento de vanguardia surgido a ppios de siglo, que si lo fundó Tzara, que si Duchamp,todas esas cosas...pero no, no me refiero a eso.Replantearé la cuestión.
¿Qué coño es tener espíritu dadaista?
Creo que habría que definirlo un poco mejor. Cualquier persona que quiera ir un poco de transgresora, yo me incluyo,seguramente simpatizará con sus ideales.Es una cosa muy de jóvenes, muy de rebeldes, pero no es eso. No tiene nada que ver con los rebeldes sin causa,nada que ver con la juventud, nada que ver con las vanguardias. EL dadaismo es un a causa, la mejor causa, la juventud "inteligente" suele estar desesperada, y hay grandes dadaistas mayores, como VIla-Matas, el dadaismo siempre ha existido.
El dadaismo es, pura y simplemente, ganas de cambio, evolución, tener el culo inquieto,desprenderse de los lastres culturales, cagarse en Garci y Sánchez Dragó,decir una cosa y al día siguiente decir la contraria, es punk intelectual, es anarquismo, es borreguismo., cansarse de todo rápidamente y nunca, nunca, nunca, copiar a nadie.

EL dadaismo es esto: en noches como esta, escribir cosas como esta, y mañana, con una sonrisa de medio lado, quitarle importancia a esto;

SOY UNA GRAN POLLA

Soy una gran polla, y le recomiendo a todo el mundo que también trate de serlo.
Orgulloso, tieso, erecto, cuando algo me interesa o me llama la atención, salgo de mi letargo y solo se mirar de frente y no ceso hasta llegar al fondo del asunto.
Lo que me interesa me excita de sobremanera y el rozamiento de la vida hace que derrame mi semen en una gran explosión sobre todo lo que me rodea, sobre mis papeles, sobre mis poemas.
Por supuesto nunca uso ninguna medida de seguridad y preño hojas y hojas de orgasmo en orgasmo, para después, desinflarme y entrar en una especie de coma profundo.
Desde luego la vida es más interesante desde mi punto de vista, me paso la vida descubriendo nuevos lugares que conquistar, mi interés es infinito pero cuando algo no me interesa yazgo alicaído, cargando la cabeza, colgando, hacia la izquierda y si en una temporada no encuentro motivación empiezo a pensar que no hay salida, que es una utopía, pero irremediablemente siempre aparece algo nuevo y excitante que le da sentido a mi vida.
Lo malo es vivir en este estado constante de ansiedad, este nunca estar equilibrado, siempre oscilando del nihilismo más puro y duro a la más radical de la utopías, del yin al yan, de la comida vegetariana a la peor comida basura, del PP al PSOE, de la simple nada a la nada más absoluta y motivadora.
Así pues, señores, el único comportamiento válido es el de una gran polla, la polla sembradora de semillas, regeneradora del mundo, siempre orgullosa de su fecundidad. Muchos dirán que este modo de vida es un castigo pero no saben lo que dicen, de tan simples que son, no saben lo que es la placentera sensación de saber que tienes los huevos bien repletos de ideas y el sumo placer que sientes cuando, por fin, te derramas en lo que haces. Hay que acabar siempre, derramarse siempre, aunque haya que recurrir a la más vulgar de las violaciones, a la violación del Quijote, de vacas sagradas que ni siquiera has leído, de todos los putos escritos de este mediocre mundo.
Abonemos con semen los parques, las bibliotecas, los colegios, las universidades y el parlamento. Seamos sinceros con nuestro intelecto y dejemos de contenernos, de aguantarnos las ganas, pues eso solo provoca la más cruel de las impotencias.
Hagamos camas redondas de poesía, orgías sin fin de literatura, felaciones de pintura, follémonos todos los cuadros del Museo del Prado de una puta vez. Pues el arte es vida tanto como el sexo y da tanto placer como este y podríamos conseguir que fuera tan fácil corrernos en el uno como en el otro y sus comportamientos son análogos y la de la polla es la única actitud posible, aunque seamos mujeres.
Dejar las pajillas que escribís en vuestras libretas adolescentes con pulso tembloroso y masturbaros sin pudor, por doquier, en cualquier sitio, mostrar al mundo cuan poderosos podemos llegar a ser, cuan rectos, lo mucho que estamos repletos de esperanza y de nuevas semillas de futuro.

Procupación metafísica

Procupación metafísica

Me estoy empezando a preocupar.
Suelo escribir todos los días un mínimo de cuatro horas. Esas cuatro horas las dedico principalmente a mi novela, aunque no necesariamente, puede ser a poesía, a cualquier cosa íntima, personal e intransferible.
Bueno, al grano.La cuestión es que llevo tres malditas horas cambiando el diseñod este blog para al final acabar volviendo al inicial y ya me estab planteando aspirar a lago más grande que este y ponerme a aprender html, o como se llame, y cosas de diseño de páginas web, que hasta ahora nunca me habían interesado en demasía. Joder, es increible, y no he escrito ni una página decente.
Estoy realmente deprimido y ni me doy cuenta porque estoy pensando en añadir una sección para los pocos pensamientos alegres que tengo y no se me ocurre un nombre.
En fin, el caso es que así se queda...me voy suicidar y rematar la faena; voy a ver alguna película pseudoporno en los canales autonómicos hasta que me entre el sueño, o a leer a Paulo Cohello hasta que me muera de risa, o a comer bocadillos hasta reventar , o a bajarme todos los capítulos de noche de fiesta de internet...
Joder, ni siquiera me preocupo por mi ortografía lo mas minimo.

Palabras, palabras, palabras

Patafísica

Patafísica

Dios mío, quizás sea la persona más ignorante del mundo. Resulta que a pesar de haberme mezclado con todas la vanguardias de principios de siglo, con los dadaístas especialmente, jamás había oído hablar de la “Patafísica”, movimiento interesantísimo de vanguardia, y eso que recuerdo que una noche en París, en casa de Tzara, me presentó a un tal Alfred Jarry, que, por lo visto, es el padre del movimiento. Lo que pasó es que estaba contando chistes Ramón Gómez de la Serna y , como siempre, eran para morirse de risa y no le hice ni puto caso a el enorme patafísico que tenía a mi lado. Vaya por dios, como dicen en mi tierra “de viejo gaitero”, cada día aprendo algo nuevo.

Tango

Tango

Es tarde, fuera hay una gran tormenta, auténtica de rayos y centellas, pero no refresca; hace un calor axfisiante.
Mañana será otro día, espero que mejor que estos últimos días en los que he estado pensando en retirarme definitivamente de la circulación e irme a vivir al monte, por fin solo, de una puta vez, para no aguantar traiciones.
Quizás me estoy haciendo adulto, qué miedo, o quizás necesitaría hacerme adulto de una vez por todas y dejar de soñar con tonterías.
La vida aprieta, pero no ahoga, eso es lo peor.
Ni siquiera se llorar, únicamente me quedo callado, cabizbajo, jodido, escangallao...pero no lloro, nunca descarga mi tormenta.
Palabras, palabras, palabras...

El Ventilador

El Ventilador

Siempre me compro un libro la primera semana de mes, es el único capricho que me doy, ya que mi escaso sueldo no me da para mucho más y, de paso, puedo tirarme casi un mes entero obsesionado con ese libro, aunque sea malo. Antes siempre tenía la duda entre comprar libros o cds, pero desde que tengo adsl en casa han ganado los libros por goleada. Me gustaría comprar tanto libros como cds originales, pero no me da para las dos cosas y un libro no se puede piratear, al menos no del todo, ya que leer un libro en la pantalla del ordenador me parece terriblemente desagradable.
Supongo que le pasará a mucha gente, pero para mi entrar a una librería es como entrar en una farmacia en la que me dejaran coger cualquier medicamento; voy con mucho cuidado para no coger las pastillas inadecuadas para mi carácter, como hace poco me paso al comprar la horripilante y facilota “Biblia de neón”(lo siento si a alguien le ha gustado, es mi opinión). No ojeo al azar, de hecho casi siempre voy más o menos a piñón fijo con una serie de autores que han mencionado en otros libros que me han gustado, como si comprara aspirinas y después fuera buscando más medicamentos con ácido acetíl salicílico, normalmente unos libros me llevan a otros. Vila-Matas (gran relaciones públicas) me presentó a Bolaño, a Oliverio Girondo y a Roberto Arlt, Bolaño, a su vez, me presentó a Georges Perec, este a Bertrand Rouselll, y así hasta el infinito. Además suele ser raro que un escritor que adore me presente a uno malo.
Bueno, no divaguemos, el caso es que hoy era el día de comprar mi libro, todo en mi cuerpo me lo decía, era momento de hacer arqueología editorial, un estado del alma propicio en el que sabes que vas a encontrar lo que estabas buscando. Desayuné, me vestí, me afeité, me peiné, cogí la cartera, las llaves de casa y salí a la soleada calle preparado para el safari. Cuando llegué al centro cambié de idea repentinamente. Quizás fuera el cuarto de hora de trayecto desde mi casa hasta mi librería, quizás fuera los 38 grados que marcaba el termómetro de la relojería de mi barrio, quizás, no se, pero no me compré ningún libro y, a cambio, me compré un ventilador.
Ventilador que ahora está girando frenéticamente, emitiendo un sonido de moscardón gigante, a mi lado, mientras escribo esta tontería. Ya me ha refrescado bastante, eso es verdad, y me empiezo a arrepentir de haberlo comprado, ya que mi mente no hay Dios quien la refresque. Estoy pensando en releer por tercera vez “la quimera del oro”, con esas frías estepas, esas frías descripciones, esos helados sentimientos, pero lo más seguro es que escriba un cuento sobre mi nuevo ventilador. Quizás trate de un ventilador que quería ser avión de guerra, o moscardón, alarma antiaérea, o estar cubierto de grasa en un bar de camioneros en el desierto de Arizona, un ventilador transexual que no se siente a gusto con su cuerpo, y está pensando en tomar hormonas, cambiarse el sexo, operarse para ser, de una vez por todas, lo que siempre ha querido ser: una bella y femenina minipimer.
Pero tengo que pensarlo, en el fondo está empezando a refrescar.

RAdioOK

RAdioOK

Sin duda recomiendo a todo el mundo la versión del "Ok COmputer de Radiohead" para cuarteto de cámara realizada por la "String Quartet Band". Todo el que escuche esta versión se dará cuenta de que la llamada "música pop" o "popular" no tiene nada que envidiar a la música "clásica", únicamente son otros los instrumentos.

Georges Perec

Georges Perec

Hoy he pensado que Perec no ha muerto, únicamente se ha cortado el pelo y quitado las berrugas, y viaja noche tras noche en tren, y duerme cada día en un hotel distinto:único habitante de su nación.

Al fin y al cabo somos todos humanos

Al fin y al cabo somos todos humanos

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Al fin y al cabo somos todos humanos, ni buenos ni malos. Todos, sin excepción, manchamos la ropa interior. Pero esto no quiere decir nada, al menos para mí. No quiere decir que no tenga que odiaros a menudo, no quiere decir que me joda muchísimo tener que respirar por los dos pulmones a la vez, no poder comer latas como las cabras, no tener una frondosa melena como la de los leones, una cola para espantar las moscas, no ser duro y fresco como el mármol, que si me aplastas con un pie no cruja como las cucarachas. Realmente me fastidian tantas cosas que en días como estos se me olvidan las pocas que me agradan.
1
La ciencia nos engaña y mi pecho está vacío y mi corazón, al latir, si es que late, hace resonancia, como las campanas del pueblo donde nací, avisando, por todo el profundo valle, que la última anciana que vio morir a sus cuatro hijos en la guerra ha muerto. Mi cerebro, seguramente, no sirve para nada, y todo lo que nos rodea es, simplemente, un puto milagro.
2
Y sigo teniendo miedo, después de tantos años, a las pocas certezas que tengo. El simple hecho de estar seguro de que los ríos desembocan en el mar, de que el mar existe, de que en él hay peces, etc, me mataría, me fulminaría y me dejaría como unos plomos fundidos en el fondo de la despensa.
3
La certeza de que escribir la mejor novela, el poema definitivo, la canción total, pintar el cuadro esperado, son actos destructivos, pues, si algún día se diera el caso, debajo de mis pies se abriría un profundo abismo que nos tragaría a todos. La certeza de que todos somos bombas atómicas y de que los llamados fuegos fatuos de los cementerios no son otra cosa que pequeños hongos nucleares, y que las bombas más peligrosas son los artistas: en constante guerra fría con la vida.
4
Creo también que soy una crisálida y que lo bueno de mí, la mariposa, hace tiempo que salió volando a un sitio mejor, dejándome solo, sin alas, mutilado, en la ignorancia, la cual intento perforar con inútil empeño de carcoma, de topo enloquecido.
5
Pero, como ya he dicho, al fin y al cabo, somos todos humanos, aunque esto, al fin y al cabo, no quiera decir nada, aunque, al fin y al cabo, seamos todo buenos, seamos todos malos, aunque no sepamos nada, al fin y al cabo.
6
“¡A Hamblet habría que juzgarlo enseguida por crímenes de guerra, el Quijote se merece la horca, todos los escritores tienen, necesariamente, que ser fusilados!” me grito a mi mismo para tranquilizarme, pues, por hijo de puta que sea, nunca he pedido estos clavos en mi manos y pies, estos estigmas como acné.
6
La agencia inmobiliaria me ha engañado y me ha endosado un piso usado, viejo, frío y sin amueblar y me lo quiere vender por nuevo, aunque, viendo como está el mercado inmobiliario, tendré que aceptar, no quejarme, dar gracias a Dios por ser tan generoso.
6
Finalmente me excito con el fresco sabor del pecado al ver, creyéndomelas, las noticias, al ducharme, al afeitarme, y llego al orgasmo al cortarme, con sumo esmero, las uñas de los pies.

Intro

Intro

Mi ojo izquierdo lleva molestándome desde niño.
Es especialmente frágil y no aguanta una lentilla puesta más de cuatro horas, lo cual, los fines de semana, es un grandísimo problema(odio las gafas) y para olvidarme de cuanto me molesta tengo que beber mucho, hasta casi caer borracho. La gente cree que mis problemas de alcoholismo son por traumas no superados o por falta de afecto, pero no, son por mi maldito ojo izquierdo.El cabrón me amarga la vida, pero es algo con lo que tengo que vivir si no quiero perder la tercera dimensión.

Bienvenida

Bienvenida

¡Bienvenidos todos a mi pequeño Circo de Pulgas!
Podrán disfrutar en esta espléndida velada que les hemos preparado de los más diminutos fonemas, están todos aquí, desde los prepotentes y concienzudos vocálicos, con sus bombines y sus paraguas, hasta los, aún sin domar, potros salvajes consonánticos.
Se admirarán con las consonantes en estado puro. Un domador arriesgará su vida jugando con la fiera, líquida y vibrante “RR”, la reina indiscutible de la jungla castellana, y se dejará morder por la mortífera, seca y aguda “T”, la más dental del reino labial.
Verán aguerridos morfemas cabalgando desbocados lexemas en lucha a muerte por dominar el monema en la boca de un gangoso. Otro grupo de morfemas comerá plátanos y harán morferías para disfrute de los más pequeños, como derivar pan en panadero, lento en lentitud o casa en casero.
No faltarán las locamente divertidas y excéntricas interjecciones y copularan como locas entre si todas las conjunciones.
Actuarán los coquetos y descarados sustantivos maquillados con los más llamativos adjetivos y los artículos adivinos responderán a sus más disparatadas e indeterminadas cuestiones.
Para acabar, tras y por las preposiciones se encontrarán todos ustedes relajadamente clasificados y podrán disfrutar, mientras toman algo, contemplando toda clase de verbos y conjugaciones en nuestro grandioso zoo, en el que no faltan monstruos y portentos como la temible votella, con su recién nacido hijo, el baso, o la espeluznante jirafa o los inquietantes laísmos, leísmos y loísmos.
Por desgracia hoy los pronombres no actuarán pues se hayan indispuestos y yo, me, mi, lo siento profundamente y ellos, los, les, me piden que les diga que lamentan estar tan interrogativos y relativos.
¡De todo hay en mi Circo de Pulgas!¡Pasen y vean! ¡Les aseguro, estimados nombres propios y grados semánticos, que les devolveremos el dinero, si hasta el más despistado de los significados, aún viniendo de un disléxico, no encuentra esta noche, definitivamente, su significante!
¡Para niños y niñas, para los más expletivos, los más denotativos, para el caballero fricativo! ¡y sobre todo, para el que no sabe aún leer!